Montar un negocio desde cero siempre implica algunos riesgos y costes bastante elevados. La franquicia minimiza estos inconvenientes a partir de un modelo de negocio suficientemente testado y rentable. Esto propicia una serie de ventajas para sus franquiciados:

  1. NEGOCIO PROBADO: el franquiciado se beneficia de la experiencia previa de la empresa franquiciante. Un negocio que ya ha sido probado y ha funcionado, permite repetir la experiencia con éxito, disminuyendo, de esta manera, el riesgo empresarial.
  2. FORMACIÓN: el franquiciado obtiene formación inicial y asistencia continuada, de manera que sus conocimientos se ven enriquecidos gracias a esta formación.
  3. MENOR INVERSIÓN: al montar un negocio que ya ha sido creado se evitan una serie de pasos costosos como la creación de la imagen de marca, el primer proyecto decorativo y funcional del local, etc.; en definitiva, nos ahorramos todos los costes implicados en poner a punto una prueba piloto.
  4. MARCA CONSOLIDADA: las empresas que ya están funcionando siempre tienen mejor reputación que las de nueva creación. Además, la presencia en distintas zonas refuerza el impacto en el mercado.
  5. MENORES COSTES POR VOLUMEN: se consiguen aprovechando las múltiples economías de escala por la existencia de varios establecimientos que desarrollan una misma actividad operando bajo la misma imagen. Algunos costes amortizables por el volumen son las centrales de compra, servicios de marketing o servicios informáticos.
  6. PUBLICIDAD: la central pone a disposición del franquiciado todas las herramientas de marketing y publicidad de que dispone; de esta manera, el franquiciado mejora su accesibilidad a estas herramientas que resultarían muy costosas si operara de manera individual.
  7. APOYO DE LA CENTRAL: El franquiciador es quien se va a preocupar de investigar nuevos productos, suministrar la mercancía, hacer las campañas de publicidad y otras muchas actividades que propiciarán el buen funcionamiento del negocio.
  8. KNOW-HOW: El franquiciado podrá aprovecharse de un método empresarial y un know-how experimentado y rentable bajo unas condiciones preestablecidas, y dispondrá de una zona de exclusividad territorial para llevar a cabo tal explotación.
  9. MOTIVACIÓN: La incentivación por el éxito y resultados del establecimiento supone una gran motivación para el franquiciado, además de ganar independencia al ser el jefe de su propio establecimiento.
  10. FINANCIACIÓN: El franquiciador puede aportar ayudas financieras para acometer las inversiones iniciales necesarias. Además, también se puede optar a todas las posibilidades de financiación que existen actualmente.

Estas son sólo las principales ventajas que ofrece el modelo de negocio de la franquicia a sus franquiciados, puesto que hay muchas más. Gracias a ello y a las garantías de éxito que presenta el sistema de franquicias, el interés por invertir en esta fórmula de negocio ha aumentado considerablemente.

El informe generado por la Asociación Española de Franquiciadores al cierre de 2016 destacaba el importante crecimiento del número de establecimientos abiertos, un 7’1%: si en 2015 había un total de 65.810 locales operativos, al concluir 2016 esa cifra era de 70. 541, por lo tanto 4. 731 puntos de venta más.

Además, es significativo destacar que del total de los locales que están funcionando, 50. 994 son franquiciados, lo que confirma, una vez más, el buen funcionamiento del sistema de franquicias.

Si está pensando en convertirse en franquiciado o franquiciar un negocio puedes recibir más información poniéndote en contacto con Tándem, la consultora especializada en franquicias:

Email: hola@tandemfranquicias.es

Teléfono: +34 620 86 97 86

 

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